Bueno,
La verdad es que, desde muy pequeño, he tenido facilidad para los idiomas, y realizo traducciones desde los 18 años. Básicamente, me he movido con clientes que he ido conociendo a lo largo de los años, y que se han contactado conmigo para situaciones específicas y puntuales.
Domino mejor el idioma escrito más que el hablado. Puedo conversar de manera coloquial con personas de habla inglesa, pero no entrar en detalles técnicos ni dominio de acentos locales.
El área de traducción que he tenido que abarcar, a lo largo de los años, siempre ha sido de carácter más bien técnico que de otras áreas. Es muy raro que alguien me solicite traducir textos literarios o poesía.
Ese tipo de traducción -quiero decir, las que me ha tocado realizar- siempre guarda relación con manuales de máquinas, libros o cuadernillos destinados a personas que desean a emigrar a otros países, currículums, textos de medicina, sociología, psicología, etc.
Una buena parte de esos clientes han sido estudiantes universitarios, los que, una vez egresados, han seguido solicitando mis servicios, pues sus carreras y posteriores posgrados o doctorados así se los exigen.
Muy esporádicamente, he hecho clases, salvo más en el ámbito personal o de amistad, ya que para hacer clases, formalmente, se exige el título de profesor y no es mi caso. |